Soldadura Formación Prevención

Tipos de soldadura empleados en la construcción

05.10.2022

En el mundo de la construcción y más específicamente en el del metal, existen diferentes tipos de soldadura. A cada uno de ellos se le da un uso concreto, dependiendo del resultado que queramos obtener. Hoy nos hemos propuesto exponer algunos conceptos básicos relativos a este oficio para que aquellos que no lo conozcan se pongan al día y por otro lado, los ya entendidos, refresquemos un poco la memoria.

En qué consiste el proceso de soldadura

Soldadura Formación Prevención

La soldadura ha sido uno de las claves tecnológicas en el siglo XIX que dio paso a la Revolución Industrial. Sin este proceso hubiera resultado imposible lograr la construcción de muchas de las máquinas que a día de hoy damos por sentadas y sin embargo son esenciales para infinitos tipos de trabajos.

La soldadura es, por definición, el proceso de fijación de dos o más piezas metálicas que se realiza a través del calor y la presión. Una vez se ha hecho uso del calor y todas las partes se enfrían, se daría por terminado el proceso de soldadura. Para realizar dicha unión, en algunos casos será necesario añadir un material de aporte adicional. Este método es el más antiguo que conocemos y, aunque hoy por hoy tenemos muchos más tipos de soldadura, el principio básico del que parten es el mismo. 

Aunque el metal sea el material que acostumbra a soldarse con más frecuencia, también puede haber otros susceptibles de este proceso como el aluminio, el acero o el plástico. Cuando soldamos este último material, la fuente de calor suele ser aire a altas temperaturas o una resistencia eléctrica. Para que el proceso sea duradero en el tiempo, el trabajo debe protegerse del óxido y los posibles efectos que pueda tener el aire del ambiente. 

Teniendo claro en qué consiste este proceso como definición, echemos un vistazo a los riesgos que acarrea este tipo de trabajos.

Técnicas de seguridad frente a la soldadura

Tipos de soldadura por Formación Prevención

Ningún trabajo en la construcción está exento de riesgos, ¡y menos la soldadura! Los arcos empleados para realizar este tipo de labores emiten una luz brillante, así como también radiación ultravioleta. Ambos factores son de extremado riesgo para los ojos el trabajador. Además, el metal fundido puede salpicar con un doble ro: el quemazón de la piel del trabajador, así como también un riesgo de incendio en caso de que aterricen en algún material inflamable. Por último, los humos que se generan pueden resultar dañinos en caso de inhalación. 

Como siempre decimos en Formación Prevención, ¡es mejor prevenir que curar! Por ese motivo, tenemos dos cursos actualmente en nuestra oferta relativos a este oficio: un curso PRL de soldadura y un curso PRL de soldadura y oxicorte. No lo dudes y fórmate para obtener la Tarjeta Profesional del Metal (TPM).

Mientras tanto, toma nota de cómo prepararte frente a los peligros de la soldadura: 

  • Para protegerte frente al riesgo de incendios, en primer lugar debes comprobar el lugar de trabajo con suficiente antelación, quitando de la zona cualquier material susceptible de ser inflamable. Además, es muy recomendable hacer un chequeo de los extintores comprobando que están a tu fácil alcance en que caso de que sea necesario. 
  • Para protegerte a ti mismo frente a los riesgos, utiliza todos los EPIs recomendados para ello. En primer lugar, una máscara de soldadura te protegerá los ojos, el pelo y los oídos. En segundo lugar, recuerda tener guantes homologados de soldadura. Y, por último, lleva siempre un equipo resistente y no inflamable que te proteja el resto del cuerpo de las posibles chispas y el calor. 
  • Por último, para mantener a salvo tu sistema respiratorio de los humos generados, será más que suficiente que el espacio de trabajo cuente con una ventilación generosa.

Ahora que ya hemos realizado un rápido repaso a los riesgos laborales que desentrañan este tipo de trabajos, echemos un vistazo a los tres tipos de soldadura más empleados en la actualidad.

Tipos de soldadura más frecuentes

Tipos de soldadura por Formación Prevención

Los métodos de soldadura se diferencian principalmente por dos factores: la fuente de calor responsable de crear el proceso de unión entre dos o más piezas y el material de relleno empleado para que dicha unión suceda.

A continuación, te explicamos los tres métodos más utilizados hoy en día: 

Soldadura MIG/MAG

Las siglas MIG y MAG responden a “metal con gas inerte” y “metal con gas activo”, respectivamente. Mientras que el primero se trata de un gas de protección que no participa en el proceso de soldadura, el segundo sí. El método MAG es el más utilizado con diferencia. 

En la soldadura MIG/MAG se crea un arco utilizando una pistola de soldar. Dicho arco se crea entre el alambre de soldadura empleado y la pieza que pretendemos unir. El arco tiene como función fusionar ambos materiales, creando la unión a través de la presión la unión. La pistola, a la vez que suelda ambas partes, emana un gas de protección (que servirá como anti-óxido y permitirá que el trabajo tenga una mejor durabilidad). 

A día de hoy, este tipo de soldadura se emplea en casi cualquier aplicación industrial, aunque los sectores que mayor uso le dan son el naval, los fabricantes de estructuras y empresas de reparación. ¡Ojo! Los usuarios más “amateurs” que usan este tipo de métodos en casa, también suelen disponer de máquinas de soldadura MIG/MAG. 

Soldadura TIG

Las siglas de la soldadura TIG responden a “tungsteno o gas inerte”, lo que quiere decir que, para realizar el arco del que hablábamos anteriormente, se emplea un electrodo de tungsteno y la pieza de trabajo que deseemos soldar. El gas que emana de protección no juega ningún papel en el proceso de soldadura. 

Cuando se emplea el método de soldadura TIG, no suele ser necesario un material de relleno, sino que podemos fusionar las piezas directamente fundiendo las hendiduras de las partes a unir. En caso de emplearse algún material, este puede aportarse de manera manual por lo que, como te puedes imaginar, la pistola de soldar utilizada en este método poco o nada tiene que ver con la del método MIG/MAG.

Las industrias que mayor empleo hacen de la soldadura TIG son los que se dedican a unir tubos y cañerías. De todos modos, también suele utilizarse en otros sectores como el aeroespacial o bien cuando es necesario soldar materiales finos. 

Soldadura de varilla (MMA)

Antes de conocer a fondo este último tipo de soldadura, debemos tener en cuenta que también se la conoce por otros nombres como soldadura manual por arco metálico (MMA) o soldadura stick. Este proceso consiste en la utilización de una varilla de relleno como material intermediario. El arco metálico arde entre la varilla y la pieza que deseamos a unir para que se complete el proceso de soldadura. 

La principal diferenciación con los otros métodos es que la varilla empleada se irá acortando de manera continua a medida que avance el proceso de soldadura. En la MIG/MAG, la distancia entre la pistola y la pieza debe ser constante. En el caso de la soldadura stick o de varilla, la pistola deberá ir acercándose hacia la pieza de trabajo, lo que significa que tan solo deben hacerlo los operarios especializados en este proceso de soldadura.

Este tipo de soldadura es uno de los más utilizados puesto que puede llevarse a cabo bajo cualquier inclemencia metereológica. Algunas de las aplicaciones más comunes es en la unión de tuberías y en los trabajos de soldadura realizados bajo el agua.

Teniendo todos los puntos expuestos en cuenta, ya eres todo un enterado en el mundo de la soldadura y cuentas con toda la información básica necesaria para iniciarte en este tipo de trabajos.

¡Nos leemos muy pronto en el próximo post!