Todo lo que necesitas saber sobre los gasoductos

Por la coyuntura socioeconómica en la que nos encontramos, cada vez es más habitual que salgan en las conversaciones temas relacionados con los gasoductos. Por ese motivo, nos hemos propuesto contaros en este artículo todo lo que necesitas saber sobre este tipo de conductos: ¿qué son?, ¿para qué sirven?, ¿qué riesgos existen al trabajar con ellos?

Como en cualquier otro oficio, los trabajos que se realizan en esta disciplina y que están relacionados con los gasoductos y la distribución de gases combustibles no están exentos de riesgos. Por eso, en Formación Prevención tenemos un curso en nuestra escuela que dota de todas las aptitudes necesarias al trabajador para llevar a cabo esta labor, sin ningún tipo de riesgo. ¡Échale un vistazo e infórmate! 

Pero antes, adentrémonos en este mundillo un poco más a fondo.

¿Qué son los gasoductos? 

Un gasoducto o gaseoducto es, en pocas palabras, una forma de conducción que facilita el transporte de gases combustibles a larga distancia y a gran escala. Estos gases pueden ser gas natural, petróleo o gas licuado. 

Los conductos se conforman de tuberías de acero de carbono, un material que permite que el gas circule sin riesgo de un punto a otro. Estos tubos se encuentran en dos localizaciones habituales: o bien enterradas en la superficie (a unos 2 metros, aproximadamente), o bien sobre el lecho marino, lo que permite que los recorridos de las tuberías puedan atravesar océanos. 

Pero, ¿qué encontramos en el punto A y en el punto B de un gasoducto? El inicio acostumbra a ser un yacimiento de gas o una planta de regasificación (a la que pueden acudir buques metaneros que también transportan gas natural); y el destino final suele ser una planta que recibe la materia prima y la transporta hasta los puntos necesarios en los que se requiera dicho gas.

Tipos de gasoductos

Actualmente existen varios tipos de gasoductos y sus diferencias residen esencialmente en la presión máxima que pueden trasladar. En España, según la Ley 34/1998 de Hidrocarburos, se emplean tres tipos principales de gasoducto: 

  • Gasoducto de transporte primario de gas natural, cuya estructura soporta gases a alta presión iguales o superiores a 60 bares.
  • Gasoductos de transporte secundario, cuya estructura soporta presiones entre 60 y 16 bares.
  • Gasoductos de distribución, que soportan presiones muy inferiores (16 bares). Su función suele consistir en conducir el gas hasta una vivienda concreta, de ahí la gran diferencia.

Seguridad en los gasoductos

La toma de medidas de seguridad en los gasoductos es esencial para evitar accidentes fatales. Tanto es así, que existen regulaciones comunes a todos los países. 

Medidas de seguridad comunes

Estas normas establecen, por ejemplo, que, a intervalos regulares, se inserten válvulas que permitan cortar la corriente de gas, en caso de que algo suceda. 

Además, dependiendo del gasoducto, también es esencial que se instalen estaciones de compresión. Ejemplo de ello es uno de los gasoductos más largos del mundo: el Nord Stream. Cuenta con 1.220 kilómetros de longitud y una capacidad de 55.000 millones de metros cúbicos de gas al año. Este conducto pasa por el fondo marino de las costas de Finlandia, Suecia y Dinamarca, lo que permite que se conecten Rusia y Alemania. El largo viaje que recorre bajo el mar, y la diferencia de presión en unos puntos y otros, hace que en varios puntos sea necesaria la instalación de dichas estaciones de compresión. 

Medidas de protección del ecosistema

El impacto en el medio ambiente suele tener lugar en la fase de construcción (al movilizarse maquinaria y modificar ligeramente las superficies del terreno). Una vez pasamos a la fase de funcionamiento, los impactos se minimizan casi en su totalidad. 

A instalar este tipo de conductos en ríos, para afectar lo mínimo posible a la fauna y flora, se suelen utilizar dos técnicas: la perforación horizontal y la perforación dirigida. En el caso de los mares, la instalación se realiza desde barcos especializados que van depositando la tubería sobre el lecho marino, una vez se realiza la soldadura en el mismo barco. 

En Europa la instalación de gasoductos debe estar siempre sometida a una evaluación inicial que mide el impacto ambiental de la obra. Tras aplicar medidas correctivas por parte de cada institución, se procede a la instalación de las tuberías. 

Riesgos laborales en los gaseoductos

Antes de mencionar los riesgos laborales derivados de este tipo de oficio, debemos tener en cuenta que entra en juego, por un lado, lo indicado en la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y, a su vez, la evaluación de los riesgos para la seguridad, derivados de la presencia y manipulación de agentes químicos (bajo la normativa del RD 374/2001). 

A continuación, enumeramos los riesgos más comunes al llevar a cabo este tipo de trabajos: 

Inhalación de gas

Cuando el gas se encuentra en alta concentración en el aire, este cuenta con propiedades narcóticas (debido a la disminución del oxígeno), siendo especialmente peligroso en espacios que no se encuentren correctamente ventilados.

Dicha inhalación también puede tener lugar cuando éste no ha combustionado correctamente. La combustión incompleta genera monóxido de carbono, un gas especialmente peligroso, puesto que puede producir desmayos aun estando en pequeñas concentraciones en el aire.

Contacto directo con el gas

Cuando el gas en estado líquido entra en contacto directo con la piel o los ojos, puede producir quemaduras por congelación. Además, también entran en riesgo las lesiones pulmonares al inhalar el gas a una temperatura tan baja.

Incendio y explosión

Estos riesgos pueden producirse tras una fuga (algo que se trata de prevenir con las válvulas y estaciones de compresión mencionadas anteriormente en este artículo). Aunque es poco probable, el riesgo aumenta cuando dichas fugas suceden cerca de una fuente de ignición.

Otros riesgos comunes

La instalación de gasoductos conlleva numerosos riesgos puesto que, dependiendo del proceso en el que participe el trabajador, estos pueden ser unos u otros. Algunos de los más comunes son: 

  • Caídas de personas en altura. Te dejamos a mano un artículo específico sobre el tema
  • Caída de objetos en manipulación.
  • Proyección de fragmentos o partículas.
  • Atrapamiento por o entre objetos.
  • Contactos eléctricos. Recuerda las tipologías: contacto directo o indirecto. 
  • Contactos con sustancias químicas.

¡Hasta aquí el post de hoy! Esperamos que te haya resultado útil si estabas perdido en todo lo referente a esta materia, o bien si te ha servido para refrescar algunos conceptos clave. 

¡Nos leemos muy pronto!