La importancia de la prevención de riesgos laborales

Cualquier actividad laboral conlleva riesgos, sea cual sea el sector.

¿Sabes qué riesgos corren tus empleados si no tienen la formación necesaria en prevención de riesgos laborales?

Hoy en día muchas empresas demandan una serie de profesionales con una certificación específica. Es decir, una formación con una titulación para poder acceder a esos determinados sectores profesionales.

En concreto, los sectores de la construcción, el metal, la madera y el vidrio, resultan especialmente peligrosos, de ahí que se necesite que los trabajadores estén bien formados para la correcta realización de sus labores.

Sector de la construcción

El sector de la construcción conlleva muchos peligros que son fácilmente evitables. Por eso, en Formación Prevención tenemos toda una oferta de cursos PRL relacionados con estos oficios: para formar a grandes profesionales que evitarán los accidentes del mañana. 

Algunos de los riesgos más comunes son las posibles caídas de los andamios, los golpes con objetos o derrumbes de estructuras, la caída de objetos por desplome o derrumbamiento, los cortes por objetos o herramientas, el riesgo eléctrico o el vuelco de maquinaria sobre algunos de los empleados, entre otros.

Por ello, es importante tener en cuenta los siguientes recursos para prevenir estos riesgos laborales: carteles que indiquen en todo momento si hay algún riesgo, evaluación de los riesgos de una forma interactiva, una tarjeta profesional de la construcción (TPC) y un manual de los riesgos específicos y su prevención.

Sector del metal

Este sector, es aquel que comprende las actividades relativas a la metalurgia, la elaboración de productos metálicos y máquinas. De nuevo, somos conscientes de la importancia de formar a todos los trabajadores del oficio en materia de prevención de riesgos laborales. Accede aquí a toda nuestra oferta de cursos relacionados.

Algunos de los riesgos más comunes en este oficio son las caídas al mismo o distinto nivel, la exposición a vibraciones, los riesgos oculares, la exposición al ruido, la inhalación y contacto con sustancias tóxicas o corrosivas o los cortes, choques y golpes por objetos móviles e inmóviles, entre otros. 

Igualmente, en este apartado tendremos que tener en cuenta una serie de riesgos asociados y, por tanto, unas medidas preventivas. El primer elemento es la fundición, que incluye la fusión y colada del metal, la elaboración de los moldes, la fabricación de machos, el vaciado y el desbarbado. Después, en la conformación del metal, tendremos que tener en cuenta el laminado, forjado y soldadura, así como el posterior mecanizado.

Todas estas actividades conllevan riesgos que podremos prevenir si nuestros empleados están bien formados.

Sector de la madera

Es el sector que se ocupa del procesamiento de la madera: desde su plantación hasta su transformación en objetos de uso práctico, pasando por la extracción, corte, almacenamiento o tratamiento bioquímico y moldeo.

Algunos de los riesgos más comunes en este sector son las caídas de personas a distinto nivel, la caída de objetos por desplome o derrumbamiento o los cortes y atrapamientos por utilización de equipos de trabajo, entre otros.

Es imprescindible realizar una metodología del estudio, con unos objetivos definidos por la empresa donde entren esos recursos para la prevención de riesgos laborales. De esta manera, tendremos que tener en cuenta los principales puestos de trabajo en este sector, tales como la administración, el diseño y comercial de Empresa, el almacén y transporte, el operador de máquinas de corte y mecanizado, el chapado y canteado, el barnizado, lacado y pintado, y el montaje.

Sector del vidrio

España es el cuarto país europeo en la fabricación de vidrio, por detrás de Alemania, Francia e Italia. Sus principales retos medioambientales son su consumo energético y sus emisiones atmosféricas, por lo que el sector viene aplicando las mejores tecnologías disponibles con el objeto de asegurar su competitividad.

Entre los principales riesgos de esta profesión, se encuentran: los cortes o heridas, las intoxicaciones, dermatitis y quemaduras cutáneas y oculares o la explosión, implosión e incendio por rotura de material. 

En este sector tendremos que prestar atención a los elementos con los que trabajamos, cortantes en su mayoría, por lo que los guantes y las gafas son elementos fundamentales para la protección. Echa un vistazo a nuestro post sobre los principales EPIs a la hora de desarrollar trabajos de riesgo. 

¿Qué podemos hacer para prevenir este tipo de accidentes?

Los Cursos TPC 6, 20 y 60 horas te ayudarán a prevenir algunos de estos riesgos.

Dos de los cursos más demandados de prevención de riesgos son: curso PRL prevención albañilería o el curso PRL en prevención de electricidad.

¿Te ha quedado alguna duda? Recuerda que siempre estamos a tu disposición a través de nuestra web o nuestras redes sociales: Instagram, Facebook, LinkedIn o Twitter. ¡La que prefieras! 

Nos leemos pronto.