Ley sobre calzado de seguridad: normativa, obligación y requisitos
30.05.2026
Índice de contenidos:
- Qué ley regula el calzado de seguridad en el trabajo
- Cuándo es obligatorio usar calzado de seguridad
- Obligaciones de la empresa sobre el calzado de seguridad
- Qué normas debe cumplir el calzado de seguridad
- Cómo elegir el calzado de seguridad según el riesgo
- Errores frecuentes al aplicar la normativa sobre calzado de seguridad
- Preguntas frecuentes sobre ley sobre calzado de seguridad
El calzado de seguridad es uno de los equipos de protección individual más utilizados en obras, industrias, talleres, almacenes, centros logísticos y trabajos de mantenimiento. Sin embargo, también es uno de los que más dudas genera: ¿cuándo es obligatorio usarlo?, ¿tiene que pagarlo la empresa?, ¿qué norma debe cumplir?, ¿sirve cualquier zapato con puntera reforzada?
La llamada ley sobre calzado de seguridad no se limita a una única norma. En realidad, el uso de este EPI se regula dentro del marco general de prevención de riesgos laborales y de la normativa específica sobre equipos de protección individual.
Además, el calzado debe cumplir determinados requisitos técnicos para garantizar que ofrece la protección adecuada frente a los riesgos del puesto.
En esta guía explicamos, de forma clara y práctica, qué normativa aplica, cuándo es obligatorio el uso del calzado de seguridad, qué obligaciones tiene la empresa y qué requisitos debe cumplir este tipo de calzado.
Qué ley regula el calzado de seguridad en el trabajo
El calzado de seguridad se regula dentro del marco de la Ley 31/1995 de prevención de riesgos laborales, que establece el deber general de proteger la seguridad y salud de las personas trabajadoras.
A partir de esa base, el calzado de seguridad se considera un equipo de protección individual cuando está destinado a proteger al trabajador frente a riesgos que pueden afectar a los pies: caída de objetos, golpes, atrapamientos, perforaciones, resbalones, contactos eléctricos, exposición a productos químicos, calor, frío o humedad, entre otros.
En la práctica, esto significa que no existe una obligación genérica de llevar calzado de seguridad en todos los trabajos, sino que su uso depende de los riesgos detectados en cada puesto. Si esos riesgos no pueden evitarse o reducirse suficientemente con otras medidas, la empresa debe proporcionar el calzado adecuado.
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Norma o referencia |
Qué regula |
Cuándo aplica |
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Ley de prevención de riesgos laborales |
Establece el deber de proteger la seguridad y salud de los trabajadores. |
En cualquier empresa o actividad con personas trabajadoras. |
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Normativa sobre EPIs |
Regula el uso, selección, entrega y mantenimiento de equipos de protección individual. |
Cuando el trabajador necesita un EPI para protegerse de un riesgo. |
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UNE-EN ISO 20345 |
Define requisitos del calzado de seguridad. |
Cuando se requiere calzado con puntera de protección frente a impactos y compresión. |
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UNE-EN ISO 20346 |
Define requisitos del calzado de protección. |
Cuando se necesita protección, pero con menor resistencia de puntera que el calzado de seguridad. |
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UNE-EN ISO 20347 |
Define requisitos del calzado de trabajo. |
Cuando no se requiere puntera de seguridad, pero sí otras prestaciones laborales. |
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EN 13287 |
Establece métodos de ensayo sobre resistencia al deslizamiento. |
Cuando se evalúa el comportamiento antideslizante del calzado. |
Cuándo es obligatorio usar calzado de seguridad
El uso obligatorio del calzado de seguridad depende de la evaluación de riesgos del puesto. Es decir, debe utilizarse cuando exista un riesgo para los pies que no pueda eliminarse o controlarse adecuadamente mediante otras medidas preventivas.
Por eso, antes de decidir si una persona debe llevar zapatos o botas de seguridad, hay que analizar el trabajo real que realiza, el entorno donde se mueve y los riesgos a los que está expuesta.
Si quieres ampliar conceptos básicos sobre protección individual, puedes consultar esta guía sobre qué son los EPIs en el trabajo.
Evaluación de riesgos y puesto de trabajo
La evaluación de riesgos es el punto de partida. A partir de ella se determina si el trabajador necesita calzado de seguridad y qué características debe tener.
No todos los puestos requieren el mismo tipo de calzado. Por ejemplo, una persona que trabaja en una obra puede necesitar protección frente a caída de objetos, perforación de la suela y resbalones. En cambio, un trabajador de un laboratorio puede necesitar calzado resistente a determinados productos químicos. Y en un almacén logístico puede ser prioritario evitar golpes, aplastamientos y caídas al mismo nivel.
La clave no está solo en “llevar botas”, sino en llevar el calzado correcto para el riesgo concreto.
Sectores y tareas donde suele exigirse
El calzado de seguridad suele ser habitual en actividades como:
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Construcción y obra civil.
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Industria y fabricación.
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Metalurgia y talleres.
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Mantenimiento industrial.
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Logística y almacenes.
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Transporte y carga o descarga.
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Trabajos con maquinaria.
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Trabajos con riesgo de caída de objetos.
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Limpieza industrial.
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Entornos con suelos resbaladizos.
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Actividades con exposición a productos químicos o temperaturas extremas.
En estos sectores, el calzado protege frente a riesgos frecuentes como golpes, cortes, atrapamientos, perforaciones, caídas de materiales, resbalones o contacto con sustancias peligrosas.
Qué ocurre si el riesgo no puede evitarse por otros medios
La prioridad siempre debe ser eliminar o reducir el riesgo en origen. Por ejemplo, mejorar el orden del almacén, proteger zonas de paso, separar áreas de trabajo, mantener suelos limpios o utilizar ayudas mecánicas para mover cargas.
Pero cuando el riesgo sigue existiendo, el calzado de seguridad actúa como una barrera de protección para el trabajador. En ese caso, su uso deja de ser una recomendación y pasa a formar parte de las medidas preventivas necesarias del puesto.
Obligaciones de la empresa sobre el calzado de seguridad
Cuando el calzado de seguridad es necesario por los riesgos del puesto, la empresa tiene una serie de obligaciones. No basta con indicar al trabajador que debe comprarse unas botas: la empresa debe seleccionar, proporcionar, informar y vigilar el uso correcto del EPI.
Además, contar con responsables y mandos intermedios formados en prevención, por ejemplo a través de un curso PRL de 60 horas, ayuda a aplicar correctamente estas obligaciones dentro de la empresa.
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Obligación empresarial |
Implicación práctica |
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Evaluar los riesgos del puesto |
Determinar si el trabajador necesita calzado de seguridad y qué tipo. |
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Elegir el EPI adecuado |
Seleccionar calzado conforme al riesgo real: puntera, suela, resistencia, aislamiento, etc. |
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Entregarlo al trabajador |
La empresa debe facilitar el calzado necesario para desempeñar el trabajo con seguridad. |
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Asumir el coste |
El trabajador no debe pagar el EPI necesario para su puesto. |
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Informar sobre su uso |
Explicar cuándo debe utilizarse, cómo conservarlo y cuándo sustituirlo. |
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Vigilar su utilización |
Comprobar que se usa correctamente cuando es obligatorio. |
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Sustituirlo cuando proceda |
Cambiarlo si está deteriorado, caducado, deformado o ya no protege adecuadamente. |
Proporcionar el calzado adecuado al riesgo
La empresa debe facilitar un calzado adecuado al riesgo del puesto. Esto significa que no vale cualquier modelo. Debe elegirse según las condiciones reales de trabajo: tipo de suelo, exposición a golpes, humedad, productos químicos, calor, frío, electricidad, perforación o deslizamiento.
Por ejemplo, en una obra puede ser necesario un calzado con puntera resistente, plantilla antiperforación y suela antideslizante. En un entorno con riesgo químico, puede requerirse un material específico resistente a determinadas sustancias.
Entregarlo sin coste al trabajador
Cuando el calzado de seguridad es necesario para proteger al trabajador, la empresa debe proporcionarlo sin coste. No debe trasladarse al trabajador la responsabilidad de comprarlo por su cuenta ni sustituirlo con calzado personal no certificado.
Esto es importante porque el calzado debe cumplir requisitos técnicos concretos y adaptarse a los riesgos del puesto, no solo ser “robusto” o “parecido” a un zapato de seguridad.
Informar sobre uso, mantenimiento y sustitución
El trabajador debe saber cuándo debe usar el calzado, cómo ajustarlo, cómo conservarlo y qué señales indican que debe sustituirse.
Un calzado deteriorado puede perder capacidad de protección. Suelas desgastadas, punteras deformadas, grietas, costuras abiertas, pérdida de adherencia o daños por productos químicos son señales de que el EPI puede no estar cumpliendo su función.
Vigilar su utilización efectiva
Si el calzado es obligatorio para una tarea o zona concreta, la empresa debe comprobar que se utiliza. La supervisión es importante, especialmente en entornos donde existen trabajadores nuevos, personal externo, subcontratas o rotación de tareas.
La vigilancia no debe entenderse solo como control, sino como parte de una cultura preventiva: todos deben saber por qué se usa el calzado y qué riesgo evita.
Qué normas debe cumplir el calzado de seguridad
El calzado profesional se clasifica según distintas normas técnicas. Estas normas permiten identificar qué nivel de protección ofrece y para qué tipo de riesgo está diseñado.
Norma UNE-EN ISO 20345 para calzado de seguridad
La UNE-EN ISO 20345 es la norma de referencia para el calzado de seguridad. Se aplica al calzado que incorpora puntera de protección frente a impactos y compresión.
En términos prácticos, cuando hablamos de botas o zapatos de seguridad para obra, industria, almacén o taller, lo más habitual es que el calzado deba cumplir esta norma, siempre que el riesgo principal sea la protección de los dedos frente a golpes o caída de objetos.
Diferencia entre EN ISO 20345, 20346 y 20347
Aunque a veces se usan como si fueran lo mismo, no todos los calzados profesionales ofrecen el mismo nivel de protección.
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Norma |
Tipo de calzado |
Diferencia principal |
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EN ISO 20345 |
Calzado de seguridad |
Incorpora puntera de seguridad con mayor resistencia frente a impacto y compresión. |
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EN ISO 20346 |
Calzado de protección |
Incorpora puntera protectora, pero con menor nivel de resistencia que el calzado de seguridad. |
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EN ISO 20347 |
Calzado de trabajo |
No exige puntera de seguridad, aunque puede incluir otras prestaciones laborales. |
Esta diferencia es importante porque elegir un calzado de trabajo cuando el puesto requiere calzado de seguridad puede dejar al trabajador insuficientemente protegido.
Marcado CE y designaciones del calzado
El marcado CE del calzado de seguridad indica que el producto cumple los requisitos aplicables para comercializarse como equipo de protección individual. Además, el calzado debe incluir información sobre la norma que cumple, la talla, el fabricante, el modelo y las prestaciones de protección.
También es habitual encontrar designaciones como S1, S2, S3, S4, S5, S6 o S7, que indican diferentes combinaciones de requisitos. De forma simplificada:
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Marcado habitual |
Qué suele indicar |
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SB |
Requisitos básicos del calzado de seguridad. |
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S1 |
Calzado de seguridad con propiedades básicas adicionales, como zona del talón cerrada y absorción de energía en el talón. |
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S2 |
Similar a S1, con resistencia a la penetración y absorción de agua en el corte. |
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S3 |
Similar a S2, con protección frente a perforación y suela con resaltes. |
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S4 / S5 |
Habituales en botas poliméricas o de agua, con diferentes niveles de protección. |
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S6 / S7 |
Categorías incorporadas en actualizaciones recientes para calzado con resistencia al agua y otras prestaciones. |
Estos marcados deben interpretarse siempre en relación con el riesgo del puesto. No se trata de elegir “el más alto” por sistema, sino el más adecuado.
Qué significa la resistencia al deslizamiento y otros requisitos
La norma EN 13287 está relacionada con los ensayos de resistencia al deslizamiento. Esta característica es especialmente importante en trabajos con suelos húmedos, aceitosos, irregulares, pulidos o con riesgo de caídas al mismo nivel.
Además del deslizamiento, el calzado puede incorporar otros requisitos según el riesgo:
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Resistencia a la perforación.
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Protección frente a productos químicos.
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Aislamiento frente al frío o el calor.
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Propiedades antiestáticas.
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Absorción de energía en el talón.
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Resistencia al agua.
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Resistencia de la suela a hidrocarburos.
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Protección frente a cortes.
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Protección frente a riesgos eléctricos específicos.
Cómo elegir el calzado de seguridad según el riesgo
Elegir el calzado adecuado requiere analizar el puesto de trabajo y no quedarse solo en la talla o la comodidad. Un buen calzado de seguridad debe proteger, pero también permitir trabajar de forma cómoda y segura durante toda la jornada.

Riesgos mecánicos, perforación y caída de objetos
En construcción, industria, talleres o almacenes, los riesgos mecánicos suelen ser los más habituales. La caída de materiales, golpes con piezas, atrapamientos o perforaciones por clavos y elementos punzantes pueden causar lesiones graves en los pies.
En estos casos, puede ser necesario calzado con puntera de seguridad, plantilla antiperforación, suela resistente y protección adecuada en la zona del empeine o tobillo, según la tarea.
Riesgo eléctrico, químico y térmico
En determinados trabajos, el riesgo principal no es la caída de objetos, sino el contacto con electricidad, sustancias químicas, superficies calientes, frío extremo o materiales corrosivos.
En estos casos, el calzado debe seleccionarse con especial cuidado. No todos los zapatos de seguridad protegen frente a riesgos eléctricos o químicos. Es necesario comprobar las prestaciones específicas del modelo y asegurarse de que responden al riesgo real.
Suela antideslizante, resistencia al agua y ergonomía
La suela es clave para evitar resbalones, especialmente en entornos con humedad, aceites, grasas, polvo, rampas o suelos irregulares.
También conviene valorar la resistencia al agua, la transpirabilidad, el peso, la flexibilidad y la ergonomía. Un calzado incómodo puede provocar fatiga, malas posturas o rechazo al uso, lo que reduce la eficacia preventiva.
La comodidad no debe verse como un extra, sino como una parte importante de la seguridad.
Errores frecuentes al aplicar la normativa sobre calzado de seguridad
Muchas empresas cuentan con calzado de seguridad, pero cometen errores en la selección, entrega o uso. Algunos de los más habituales son:
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Elegir el mismo modelo para todos los puestos sin analizar riesgos concretos.
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Comprar calzado solo por precio, sin revisar norma, marcado o prestaciones.
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Confundir calzado de trabajo con calzado de seguridad.
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No sustituir el calzado cuando está deteriorado.
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Permitir el uso de calzado personal no certificado.
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No informar al trabajador sobre cuándo y cómo debe utilizarlo.
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No comprobar si la suela es adecuada para el tipo de suelo.
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No considerar riesgos específicos como electricidad, productos químicos, calor o humedad.
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Pensar que una puntera reforzada es suficiente para cualquier puesto.
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No vigilar el uso efectivo en zonas donde es obligatorio.
Evitar estos errores ayuda a mejorar la protección real del trabajador y reduce el riesgo de accidentes.
Preguntas frecuentes sobre ley sobre calzado de seguridad
¿Cuándo es obligatorio usar calzado de seguridad?
Es obligatorio usar calzado de seguridad cuando la evaluación de riesgos del puesto identifica peligros para los pies que no pueden evitarse o reducirse suficientemente mediante otras medidas.
Suele ser necesario en trabajos con riesgo de caída de objetos, golpes, perforación, resbalones, contacto con productos químicos, exposición a calor, frío, humedad o riesgo eléctrico.
¿La empresa está obligada a dar zapatos de seguridad?
Sí. Cuando el calzado de seguridad es necesario para proteger al trabajador, la empresa debe proporcionarlo sin coste, elegir un modelo adecuado al riesgo, informar sobre su uso y sustituirlo cuando deje de ofrecer protección suficiente.
El trabajador no debe asumir el coste de un EPI necesario para desempeñar su trabajo con seguridad.
¿Qué normas deben cumplir los zapatos de seguridad?
El calzado de seguridad debe cumplir la norma correspondiente según su tipo y uso. La referencia principal para calzado de seguridad es la EN ISO 20345. También existen la EN ISO 20346 para calzado de protección y la EN ISO 20347 para calzado de trabajo.
Además, el calzado debe contar con marcado CE y con la información necesaria para identificar sus prestaciones.
¿Qué es la norma EN 13287?
La norma EN 13287 está relacionada con los ensayos de resistencia al deslizamiento del calzado. Es importante porque ayuda a valorar el comportamiento de la suela en determinadas superficies y condiciones.
Este aspecto es especialmente relevante en trabajos con suelos mojados, aceitosos, pulidos, inclinados o con riesgo de caídas al mismo nivel.

El calzado de seguridad no debe elegirse de forma automática ni tratarse como un simple requisito formal. Su función es proteger al trabajador frente a riesgos concretos del puesto, por lo que debe seleccionarse con criterio preventivo.
Para las empresas, contar con calzado adecuado, procedimientos claros y trabajadores informados ayuda a reducir accidentes, mejorar la organización y reforzar la cultura preventiva.
En Formación Prevención ayudamos a empresas y profesionales a comprender sus obligaciones preventivas y a formar a sus equipos para trabajar con mayor seguridad.
Porque cumplir con la normativa es importante, pero proteger correctamente a las personas lo es todavía más.